Primeramente agradecerte Dipsas por tomarte tu tiempo de responder nuestras inquietudes sobre la banda y poder conocer mas sobre la misma.
- Cuéntanos sobre tus inicios en el metal extremo: tu trayectoria como guitarrista y vocalista en varias bandas (Consummatum Est, Mek Na Ver, Nun) antes de unirte a Opera IX.
DD: Mi camino en el metal extremo comenzó a principios de la década de 2000. En 2003 puse en marcha Vidharr, donde toco la guitarra; al mismo tiempo, inicié Mek Na Ver, un proyecto de black metal atmosférico en el que los sentimientos se transforman en un mundo paralelo, entrelazado con la brujería y el misticismo.
En 2005 me uní a Consummatum Est, una banda de funeral doom en la que toco la guitarra, el bajo y me encargo de las voces junto a Emanuele Telli —quien ahora es Velum en Opera IX—. Sigo tocando con ellos a día de hoy. También he formado parte de Riti Occulti, un proyecto de blackened doom, y en 2019 colaboré en un EP para el proyecto Nun junto a Alex Zorat, de Black Oath.
Cada una de estas experiencias me ha forjado como instrumentista y vocalista, siempre bajo el estandarte de una estética oscura y ritual.
- ¿Cómo te uniste a la banda? Han pasado ya ocho años: ¿cómo fue aquella primera etapa?
DD: Ossian me vio por primera vez en 2015, durante un concierto en Roma en el que yo tocaba la guitarra con Vidharr. Con el tiempo, también siguió mis otros proyectos, especialmente Riti Occulti. A finales de 2017, se puso en contacto conmigo para una audición, y respondí con muchísimo entusiasmo.
Me incorporé oficialmente en 2018 y, casi de inmediato, entramos en el estudio para grabar The Gospel.
El comienzo fue abrumador. Me unía a una banda a la que había escuchado desde joven: sentía el peso de la responsabilidad y una cierta sensación de vértigo, pero, al mismo tiempo, era un sueño hecho realidad. La banda me recibió con total confianza y, a partir de ahí, comenzó un camino de crecimiento compartido.

- Tras casi una década en la banda, ¿cómo ves la escena actual del metal extremo europeo en comparación con la época en la que empezaste?
DD: Cuando empecé, la escena era más reducida y estaba menos fragmentada. Hoy en día existe una cantidad enorme de bandas y lanzamientos, pero, con demasiada frecuencia, se pierden la profundidad y la autenticidad.
Europa sigue siendo un terreno fértil para quienes saben defender una identidad sólida. Opera IX sigue su propio camino sin perseguir tendencias: la esencia ocultista, pagana y ritual constituye nuestro núcleo. Aunque hoy la comunicación y la distribución son inmediatas, el corazón del underground —para quienes realmente lo buscan— sigue latiendo con fuerza.
- ¿Qué significa ser la vocalista de una de las bandas de black metal más influyentes y significativas del mundo?
DD: Es un honor inmenso y una responsabilidad enorme. Opera IX cuenta con una trayectoria de casi cuarenta años y una identidad inconfundible. Ser la nueva alma femenina de la banda implica continuar un legado de brujería, paganismo y oscuridad, sin traicionar las raíces, pero aportando mi propia voz y visión.
No me considero simplemente una cantante: tanto en el escenario como en las letras, trato de encarnar la figura de la bruja y la oficiante de rituales que siempre ha definido a la banda. Vivo este papel con un respeto absoluto y una dedicación total.
- ¿Cómo percibes la escena del metal extremo italiano actual y cómo se compara con la que existía en tus inicios?
DD: La escena italiana siempre ha contado con personalidades fuertes y una atmósfera inconfundible, a menudo vinculada al folclore y a lo oculto. En mis inicios era más pequeña y cerrada; hoy es más amplia y tiene una mayor proyección internacional, aunque corre el riesgo de dispersarse.
Aún existen bandas auténticas de gran profundidad. Nosotros permanecemos fieles a nuestra identidad mediterránea y pagana, algo que siempre ha distinguido a Opera IX en el contexto europeo.
- Háblanos del nuevo álbum, Veneficium. ¿Cómo fue el proceso de grabación y cuál ha sido la respuesta de los seguidores?
DD: Veneficium surge a partir del libro homónimo de Ossian, que trata sobre plantas venenosas y la brujería romana —las veneficae de las que hablaba Horacio—. Él me confió el material y, tomando esa base, escribí todas las letras.
Grabamos entre noviembre de 2025 y enero de 2026 en varios estudios (Elfo, ADSR Decibel, Occultum y Daemon Star), con la mezcla y masterización a cargo de Algol. Fue un proceso mucho más libre que el de The Gospel: la formación actual contó con un amplio margen de creatividad.
La respuesta de los seguidores ha sido muy positiva: a muchos les ha encantado el regreso a una atmósfera más ritual, más cercana a nuestros orígenes, con un sonido potente y pulido.

- A lo largo de más de tres décadas, el sonido de la banda ha evolucionado considerablemente. ¿Cómo describirían su sonido actual y hacia dónde se dirige?
DD: Nuestro sonido es black metal sinfónico y ritual, con profundas raíces paganas y ocultistas. Mantiene la atmósfera mágica y gótica de sus inicios, pero con una producción moderna, densa y demoledora.
No perseguimos tendencias: nuestra dirección consiste en profundizar cada vez más en la vertiente esotérica y ritual, preservando al mismo tiempo la esencia de Opera IX. Veneficium es la prueba más clara de ello.

- Tienes una larga trayectoria con la banda como vocalista; entre The Gospel, Samonios, Back to Sepulcro MMXXV y Veneficium, ¿con cuál te identificas más o cuál valoras más?
DD: Cada uno tiene un significado especial. The Gospel fue mi bautismo de fuego, el momento en el que tuve que demostrar que estaba a la altura. Samonios es más íntimo y ritual. Back to Sepulcro MMXXV fue una forma de revisitar el pasado a través de mi voz.
Sin embargo, hoy en día, Veneficium es con el que más me identifico: las letras son mías, el concepto me resulta profundamente cercano y la formación ha logrado un equilibrio poderoso. Es el álbum que, en este momento, siento más como propio.
- En pocas semanas comienza una gira por Latinoamérica; ¿cómo se están preparando para el encuentro con sus seguidores latinoamericanos?
DD: Nos estamos preparando con un entusiasmo enorme. Es una gira importante: Santiago, São Paulo, Buenos Aires, Lima, Bogotá, Quito y Cuenca. Sabemos que el público latinoamericano es uno de los más cálidos y apasionados.
Estamos trabajando en el repertorio para darle el peso adecuado tanto a los clásicos como al nuevo material de Veneficium, cuidando cada detalle ritual y escénico. Estamos deseando sentir la energía que nos espera.
- Se presentarán por primera vez aquí en Buenos Aires, Argentina: ¿cómo se están preparando para este show? ¡Ya falta muy poco!
DD: Buenos Aires será una fecha especial: es la primera vez que Opera IX visita Argentina. Nos sentimos honrados de debutar aquí, gracias a Metal Eterno y a los organizadores locales.
La preparación es intensa: queremos ofrecer una experiencia integral, desde el sonido hasta la presencia escénica. Saber que los fans argentinos nos esperan con tanto cariño nos da un impulso adicional. Estamos ansiosos por subir a ese escenario.

- Por último, gracias de nuevo por brindar a nuestros lectores la oportunidad de conocer mejor a la banda. ¡Dales un saludo; estamos deseando veros en Buenos Aires!
DD: Gracias a Metal Eterno y a todos los lectores.
A Buenos Aires y a todo el público latinoamericano: prepárense, porque llegamos con el veneno ancestral y la magia de Opera IX.
Nos vemos pronto bajo las estrellas del sur.
Ave atque vale. Dipsas Dianaria
Entrevista por: Ale Torres








